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lunes, 19 de septiembre de 2011

Imanes que curan

Cientos de personas buscan alivio a sus dolencias a través de la magnetoterapia, una técnica que provee bienestar a través de la energía.Imanes que curan
La historia dice que Cleopatra, la última reina de Egipto, solía llevar una tiara de imanes para conservar su belleza. Si bien hoy en día no son utilizados como medios cosméticos, sí lo son como instrumentos de la magnetoterapia, una antigua medicina natural, sin contraindicaciones, que atiende las enfermedades mediante el uso de campos magnéticos.   "Buscamos restablecer la salud con magnetos porque el cuerpo es energía y al estar enfermo hay un bloqueo de esta en cualquier lugar", dice la terapeuta Sandra Mercado, quien explica que los imanes son capaces de eliminar bacterias, bacilos, hongos, virus y demás microoganismos patógenos, causantes de la mayoría de las enfermedades del hombre como artritis, diabetes, asma, migraña, problemas hepáticos, de menstruación y hasta efectos del cáncer y el sida.

  

Cada polo del imán tiene un efecto para cada caso.  Mientras el positivo crea aumento; el negativo, disminuye.  "Si el enfermo tiene una inflamación muscular, le aplico el lado negativo del imán para deshinchar el área afectada.  En caso de enfermedades como la osteoporosis se coloca el imán de polo positivo para activar la regeneración de celular que, por falta de calcio, crea dolores intensos", sostiene.

   

NO HAY NADA QUE PERDER

Geovanny Hernández es un músico y diseñador gráfico de 30 años que nunca había prestado atención a este tipo de terapias. "Estaba muy mal con un alto nivel de agresividad... después de hora y media salí más tranquilo", cuenta. Desde entonces, asiste una vez por semana a terapia, especialmente luego de los conciertos que da los fines de semana, pues sale "muy cargado" de la energía positiva y negativa que allí recibe.  Además, los imanes lo ayudaron a aliviar un problema en una de sus rodillas que no lo dejaban caminar ni manejar. 



Beto Alvarez, en cambio, tras sufrir un accidente automovilístico que lo dejó en coma dos semanas y lo llevó a una rehabilitación de dos años, debía someterse a una operación (luego de otras 18) para igualar el largo de sus piernas; pero luego de alrededor de 9 sesiones de magnetoterapia su problema quedó superado.  Hoy en día asiste para relajarse y controlar el estrés.



Esta naturista señala que cada persona puede tener su par de imanes en casa (se pueden conseguir en locales de radiotécnica) para hacerlos trabajar sobre zonas en las que sienta algún dolor, colocándolos encima de esas  reas. Por ejemplo, para una tos severa se colocan dos imanes en el pecho y dos en la espalda durante 25 minutos por diez días hasta que la tos desaparezca. Para el dolor de estómago, un imán en el vientre entre el ombligo y la pelvis por diez minutos. Para la rinitis alérgica, dos imanes a los lados de la nariz por unos minutos y luego sobre esta a la altura de la frente.  Sin embargo, la terapeuta agrega que es necesario conocer bien el cuerpo para determinar los puntos donde se encuentran las malas energías que provocan el dolor o el virus que crea una enfermedad, para ello se realiza un diagnóstico intuitivo por medio de los pies.

    

También explica que aunque los dolores pueden aliviarse tras varios minutos de aplicar los imanes, lo importante es curar la dolencia a través de un tratamiento completo de varias sesiones. En su caso, realiza un baño de vapor (hidroterapia) con aceites esenciales (aromaterapia), luego un masaje en los pies (reflexología), seguido de los imanes y una limpieza del aura y los chakras.

   

Para la magnetoterapia se utilizan varios tipos de imanes según el área a tratar y lo que se quiera conseguir.

1.- Para áreas extensas del cuerpo como la espalda o magnetizar el agua.

2.- Para áreas medianas como el cuello.

3.- Para áreas pequeñas del rostro o para tratamientos en los niños.

4.- Para dar masajes.

5.- Para limpiar y equilibrar el aura..

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